sábado, 2 de mayo de 2009

1.2 Los hombres, !esos tales por cuales!.

Los hombres, !esos tales por cuales!.

Es una frase típica en el vocabulario de las mujeres...., dolidas, todas, por algún 
percance amoroso. Malestares que persisten y se repiten, al no saber cuál es el origen de los mismos, al no haber hecho consciente lo inconsciente que los determina. 
Persisten, puesto que los explicamos imaginariamente, es decir, según el discurso corriente en el medio en que habitemos y que nos atraviese, "lo que se dice por ahí" y que determina, sin nosotros quererlo ni saberlo, nuestras vidas dado que, utilizamos ese "lo que se dice por ahí"  --falta ver ¿a qué ahí se refiere, qué significa ese ahí, qué representado en "lo que se dice por ahí"?.., para explicar nuestras aventuras respecto a las cosas del amor !esas cosas ininteligibles!.  
¿Dije, "todas"?. Sí, y lo reafirmo... !todas". La primera decepción amorosa viene !del padre! 
La pequeña ama a su papá identificándose con su mamá respecto del "hombre de la casa": el padre. 
La pequeña ensaya, está haciéndose mujercita, ensayándose mujercita, y ama entonces, a su papá, así como nota que su mamá lo hace! (atención!, ese "notar" corresponde a la interpretación de la niña y no realmente al modo de la madre amar a su compañero) Juega a "ser la señora de la casa". Juega con sus amiguitos a... "llevar 
los niños al colegio" -niños que en ocasiones son sus propios hermanitos!, primos-- Juega a "hacer la comida" para sus hermanitos, vecinos, etc., Juega a "ir de compras" y hasta a !amarse!.
En ese juego hay una confusión. Quisiera ensayar algo sobre el jugar de los niños, pero será en otra ocasión, en todo caso y por el momento, si quieremos cuestionar nuestras sociedades, observemos a qué juegan los niños y qué les estamos transmitiendo entonces como "vida adulta", cosas que repetirán sin saberlo, en la adultés justamente. Aunque es un juego, es una forma de decir, forma que por confusa se convierte en una realidad cuando la función del padre está en problemas. Y las niñas siguen el juego en la realidad hasta que un día, han de darse cuenta (ojalá lo más pronto posible) que ese hombre desea a otra mujer (a su mamá) y que ellas ahí, no tienen cabida de otra forma que como hijas.
Primera decepción, el PADRE, el primer hombre por la niña elegido para amar, "desea a otra...." y NO SE INTERESA EN LA PEQUEÑA, su hija, EN EL MEJOR DE LOS CASOS, SINO COMO PADRE. He ahí, la FUNCIÓN DEL PADRE.
Tendremos que ir un poco por los vericuetos de esta función del padre, para entender la IMPORTANCIA de esta tarea, en la CIVILIZACIÓN.
Es una relación entre lugares simbólicos lo que las niñas, realmente, quieren ensayar, sin saberlo en verdad, recuérdese que es un pensamiento actuado el que se juega, un pesamiento para el cual los niños en su edad (de 2 a 5 años más o menos), no tiene palabras ni recursos lógicos para decirlo y resolverlo. La niña ensaya... cómo es ocular el lugar simbólico de mujer, de madre, de compañera..., para entender igualmente, cómo es ocupar el lugar simbólico de hija. 
Todos estamos relacionados, unos con otros, a partir del lugar simbólico que ocupamos en determinado momento. Hijo-Padre, Analizante-Analista, Alumno-Profesor, Subalternos-Jefes. Y no se trata de dualidad o de relaciones diádicas (caso en el que tendríamos que hablar de otros asuntos, especulares, narcisistas, etc.) se trata simplemente de "un sujeto se hace representar por un significante para otro significante" es decir, justamente es lo tríadico, es el paso del dos al tres, el paso de la segunda a la tercera dimensión. Entre dos, como intermediario está, siempre, la palabra, está el lenguaje, está la estructura lenguajera: lo inconsciente tiene acceso a la palabra, a lo simbólico. Hablamos de lugares simbólicos. Hablamos de Significantes. Y todos, en algún momento, ocupamos uno u otro lugar. El analista no deja de ocupar el lugar de "analizante", pero en tal momento y respecto de alguien que desea ocupar el lugar de analizante, se pone a la tarea de olvidarse de sí, y poner al servicio del analizante, su experiencia, su saber, su tiempo, su trabajo, su inconsciente entonces, y trabaja... .
Cuando digo que cada uno de nosotros ocupamos uno u otro lugar en cada momento, estoy diciendo también que !NINGUNO SOMOS". No somos EL padre, LA madre, EL psicoanalista, EL profesor, EL compañero. La mujer, EL rey, EL presidente, etc...  Ocupamos simplemente, esos lugares simbólicos (lugares nombrados por las palabras y significados por cada uno como creadores) y nos relacionamos de este modo, con los otros. Digamos casi que se establecen contratos de relaciones "yo hago de tu mamá y tu haces de mi hijo" mientras creces..., pero.... !atención" es un contrato, un decir inconsciente.... "atención". sobre este tema volveremos 
cuando hablemos sobre los fantasmas. 
El hijo ocupa el lugar de hijo, respecto de alguien que ocupa el lugar de Padre. Por eso se habla de Padre en lo Simbólico, Padre en lo Imaginario y Padre lo Real.
En el mejor de los casos, decíamos, aquel que ocupa el lugar de padre, respecto de alguien que ocupa el lugar de hijo, sea que lo haya dado a luz o no biológicamente, lo da a luz en lo simbólico y, en el mejor de los casos, EL sujeto que ocupa el lugar de padre, !NO SE MUEVE DE SU LUGAR! respecto de sus hijos. Así mismo el psicoanalista, el profesor, el jefe, etc.  Se les paga para que ocupen un lugar, para que se hagan representar por un Significante para otro Significante. No para que SEAN el significante que los representa, pues esto es imposible. Ningún significante está casado con su significado. El significado es creación de cada uno, y cada uno podemos hacer ajustes, pues es ahí, justamente, donde repetimos los fantasmas de lo que hemos "notado" en nuestras experiencias de vida "se hace, o se dice que...".
El sujeto puede ocupar entonces, distintos lugares. Como sujetos podemos hacernos representar por distintos significantes. Pero, en cada relación, es un significante el que nos representa. Aquél que ocupa el lugar de padre, y se queda en su lugar, respecto de sus hijos, no se hace representar ante estos aveces como hermano, o como amigo, o como conocido, o como amante!, ocupará siempre el lugar de padre. De lo contrario entrará en 
!relación incestuosa con su hijo!   Recuérdese que el hijo aprende en la realidad, a ocupar un lugar, el de hijo!, y si a veces el padre deja su lugar, se sale de sus casillas como se lo dice en lenguaje del "se dice que...", el hijo perderá su norte igualmente. Se saldrá de su casilla, aquella que le es dada por la palabra Hijo, pues queda confundido y no sabe cómo responder ante la salida de casillas de su padre. 
Niñas decepcionadas entonces, por ese primer amor que es el padre, son niñas centradas en su realidad. Allí, la niña aprende que no tiene cabida en la relación amorosa de su padre con su madre, ni de ésta con aquél. Aprende, la pequeña, a ocupar su lugar de hija, el que le corresponde por derecho propio. Esto es ley y ordena, ordena y pone órden en la casa.  Esto es poner orden en la casa. 
Cuando los padres se mueven de su lugar, se salen de sus casillas, ¿qué acontece?. La niña se confunde, confunde su lugar simbólico, no sabe si es la hija, la hermana, la mujer, o lo que sea... y, REPITE!. Repite esa misma situación hasta entenderla... 
Eso es lo inconsciente. Es simple. Es un problema lógico-matemático no resuelto aún y que insiste en hacerse saber.
La niña repite el lugar de la madre con respecto al padre, por ejemplo... ¿Cómo?  Repite la historia de la madre. Lo que "notó" en la historia de la madre. La madre fue abandonada por su marido, la hja se consigue un hombre que como el padre, la abandone, es decir, se hace abandonar. ¿Cuál es su fantasma? lo que "notó". "ser 
abandonada" por ejemplo. Se nota lo que impresiona. Impresionar, impresión, impreso. Eso que impresiona queda como una marca en el cuerpo, al estilo del cómo se marcan los animales, eso impresiona, queda impreso y se acta, sin nosotros saberlo, es un saber no sabido, de ahí la importancia de hacer consciente lo inconsciente, dado que las palabras son actos, y más vale poner en la palabra estas cosillas, accidentes propiamente humanos, que ponerlo en la realidad y en el cuerpo y en la vida. El psiconalisis protege -pro-teje- la vida, va en pos del tejido con el que esbozamos cada uno, nuestras vidas. 
Estos fantasmas, no son pecado, !por el amor de dios!, son una lógica lógica constituída por lo inconsciente, y nos determina en nuestras espectativas y decisiones de cada momento de nuestras vidas. Simplemente, se trata de un pensamiento...., cuya lógica absurda es cuestionada y espera ser resuelta, espera una renuncia, renuncia al incesto. Ya lo decíamos antes, es algo así como un problema de matemáticas que insiste hasta hacerse resolver, para di-solverse como problema. Exorcisar nuestros demonios, no se trata de otra cosa que de levantar lo no resuelto. 
Es simple..... trate de analizarse y disfrute su vida por favor, tenemos derecho a estar felices y !es posible! !por supuesto que sí!. 
Ok. Nos desviamos un poco del camino, para trabajar rápidamente, en qué consiste la función del Padre. Quiero insistir no obstante, antes de continuar, en: no por haber gestado biológicamente un hijo, se ocupa el lugar de 
padre en lo simbólico. Ni por ocupar el lugar de padre en lo simbólico es imperativo que se haya gestado biológicamente ese hijo. Asi mismo como: no por haber sido legalizado como hijo, se es reconocido como tal, o al contrario, no por haber sido reconocido como hijo, necesariamente se ha legalizado.  Cositas para pensar!. Preguntas para respondernos: ¿Qué lugar ocupan nuestros hijos en nosotros? ¿Con quién, en ellos, nos relacionamos, realmente? ¿un hermano o hermana?, ¿el padre o la madre?, ¿el objeto de odios o de amores? etc... etc...

Los varones, esos tales por cuales, presentan dificultades para ejercer la función paterna, repiten igual que nosotras, sus relaciones con el lugar de padre, con el lugar de madre, etc..  Algunos, en la confusión, se quedan al lado de la madre y en un lugar no propiamente de !hijos!.  
Esas madres que permiten este asunto, impiden que sus maridos cumplan la función de padre....! en fin, de seguro estos maridos tampoco están en capacidad de cumplir tal función, pues no les fué por sus padres transmitida, y así en-cadena-dos el problema insiste en hacerse saber y resolverse.  
No se trata de pecado, por favor, sino de algo que requiere una solución, re-solución, di-solución.
Si el chico no ocupa el lugar de hijo, respecto de su madre, es el rival de su padre, ¿no?, y por supuesto, si no resuelve esa situación, no podrá EJERCER, ni como varón, ni como compañero, ni como padre respecto de sus 
propios hijos, y ni se diga de como Jefe, o amigo, o etc... Pues si no podemos resolver en lo esencial este asunto, lo no resuelto de difunde en todo lo demás, se difumina como en la pintura, en todo lo demás.
Esos varones, esos tales por cuales entonces, están sujetos a las mismas contradicciones que todos y, no son culpables, aunque no por no culpables, menos responsables de sus productos y producciones, sean cuales sean éstos (productos, producciones, obras, esposas, hijos, etc.)  

La función del padre, tiene por efecto "separación", 
"en la teoría clásica, el padre es para el niño el que le desvía de la satisfacción fusional con la madre". El padre cazado... breve ensayo sobre la función paterna. Jean Paul Gilson.
Es decir que el padre, prohibe el incesto e inscribe, da lugar a la ley simbólica, lo cual significa igualmente, transmite la castración.
La ley simbólica, estructura de lenguaje, inscribe y anuda deseo y ley. Es el movimiento R-S, lo real tiene por lo simbólico acceso al discurso de todos los días. No se trata entonces, de relación padre-madre-hijo, se trata de la relación entre los términos falo (S)-madre(I)- hijo (R) (si analizamos el lugar del hijo en el orden simbólico, como es el caso en este numeral) y el padre como presentante de lo simbólico, mantiene todo unido.
"El fin del complejo de Edipo es correlativo de la instauración de la ley como reprimida en el inconsciente, pero permanente. Sólo si hay algo que responde en lo simbólico. La ley no es simplemente, en efecto, aquello en lo que está incluída e implicada la comunidad de los hombres -y después de todo, nos preguntamos por qué. Se basa también en lo real, bajo la forma de ese núcleo que queda tras el complejo de Edipo, núcleo llamado superyó- y como el análisis ha demostrado definitivametne, bajo esta forma real se inscribe lo que hasta ahora los filósofos nos habían mostrado con más o menos ambiegüedad como la densidad, el núcleo permanente, de la conciencia moral, encarnada en cada sujeto, como sabemos, bajo las formas más diversas, más descabelladas, más llenas de aspavientos"... seminario IV, la observación de la fobia de Juanito, texto establecido por JAM, pag.213-214, Jacques Lacan. 

La cuestión es del hijo, él tiene la posibilidad, cuando hay padre en lo simbólico, de hacer sus elaboraciones respecto de lo real en lo simbólico y viceversa, respecto del lugar que ocupa en cada ocasión,  respecto del significante con el que se hace representar como sujeto para otro significante. Podrá pensar por ejemplo en un cierto estadío "mi mamá lo que desea de mi papá, es un ramo de rosas" aquí le da un sentido a ese falo (S) y va y le consigue flores a la madre para seducirla, por supuesto, como lo haría su papá. Es el juego del pequeño ensayando el lugar de hijo, esposo, padre, amante. Y el juego tiene una trampa, pues desea como la mamá. "mi mamá lo que desea es..." y es una suposición y es imaginario y es una ella, él, imaginando lo que la madre desea. La función del padre tendría como efecto castrar ese "gozar de la madre" frase de doble sentido, el goce de la madre, el chico goza del goce de la madre y goza de la madre. Del lado de la madre, ella, habría sido "conquistada" por su compañero, dado que estaría en capacidad de establecer en el mejor de los casos, relaciones de encuentro en el deseo y no relaciones de encuentro en el fantasma, diríamos entonces que la madre, eso que la conquista es más bien un encuentro, la madre habría encontrádose en el deseo en don fulano de tal, tal que preferirá su lugar de mujer al lado de éste, y no al lado de aquel, preferira ocupar su lugar entonces como madre y no como mujer ante su hijo, pues el lugar de mujer lo tiene reservado para otro espacio. No traicionara a su marido con su hijo, no se quedará con su hijo. 
Y el chico por su parte, castrado en su goce fusional con la madre, aprenderá a no sólo brindarle, echarle flores a las mujeres, sino a encontrarse en el deseo, recuerdese que el deseo está unido a la ley en lo simbólico. No se trata de ganas de follar simplemente, !eh! aunque también, por supuesto como una expresión del encuentro con algo mucho más profundo. Esto de "conquistar" es un término para tomar con pinzas... !Atención!. Allí está la función del padre. El falo ha pasado del orden de lo real (padre real), a lo imaginario (madre imaginaria -imagino que mi madre desea...-) para llegar al orden de lo simbólico. No se trata de lo que el otro desea, sino del deseo propio del sujeto, articulado a la ley en lo simbólico, so pena de.... quedarse soñando como supone que una mujer desea. Igual para las niñas... eh!. para ellas también está la trampa, de quedarse imaginando qué desea el padre en la madre!, se queda imaginando, imaginando como (cómo) un hombre desea a una mujer. Es algo muy especial.... el deseo en las mujeres, algún día hablaremos al respecto.
Nos hemos dado cuenta ya, cómo, la palabra, hace de tercero, igual que el padre, entre dos términos -falo vrs madre-hijo), y nos hemos dado cuenta, cómo, ese tercero, lugar del padre, nos lleva a la trinidad, nos saca de la dualidad, de lo díadico, del dos, y nos lleva al tres. De la Segunda a la Tercera dimensión. 

Es la función del Rey, hace rato estoy por decirlo por aquello de la trampa en que cae el Ministro D, en la carta Robada, escrito de Edgar Alan Poe http://es.wikipedia.org/wiki/Allan_Poe. Leída por Lacan por supuesto y que se encuentra en sus escritos de primeras para mas decir, justamente!, no en vano precediendo a todos sus escritos, y seminarios.  Función del padre, la del rey en la carta robada de Poe leída por Lacan!.    
Ese padre, de tal modo entendido, FUNDA, anuda, posibilita que ISR permanezca unido, posibilita que lo imaginario y lor real se encuentren en la palabra como tercera, como dice JPG tierce, y  que el deseo puesto entonces en la palabra, unido a lo simbólico como ley, se ejecute, se realice. Posibilita la entrada del sujeto en el universo de los discursos "lazo social". Y el deseo entonces, tiene función de ley, en lo simbólico.
La ley del deseo nos pre-existe, sea que la escuchemos o no. La función del padre, nos salva de la locura; de la imposibilidad de realizar el deseo, anudando como ya hemos dicho, el deseo a la ley del orden simbólico.
El deseo se acta, insiste hasta hacerse saber, so pena de locura, sufrimiento, malestar. Vemos entonces la IMPORTANCIA DE LA FUNCIÓN DEL PADRE EN LA CIVILIZACIÓN.
La función simbólica, el padre simbólico, es un tema de Lacan, a partir del cual rescata del mito de edipo, no sólo la ley del incesto sino la del deseo, articulada esta ley a partir de él, con el orden de lo simbólico.
Enseguida, en otro apartado, en el de los textos de la ELM, presentaremos el texto de JPG (ver primera nota textual, más arriba), traducido. Es un texto de suma importancia porque explica cómo el padre, la función del padre, ha sido invalidada, por un cierto discurso, el del matriarcado, aunque ya superado por la humanidad milenios ha.., difundido más de lo que pudieramos imaginar... y desear...!, es ese discurso el que nos hace decir "los hombres, !esos tales por cuales". 
Este es un texto revisado y vuelto a revisar..... Los que recibieron el primer texto encontraron algún equívoco interesante. Tomo nota de éstos: decía "!arrivar, ribal, arriva...!", arribar, rival, arriba. Ya corregí el texto, y acaso ni aparecen estos términos. Arrivar viene del francés, "arrive", llegar. Había que llegar en este escrito entonces, a trabajar la cuestión de la rivalidad. Rivalidad entre hermanos, frèrocité (frère: hermano -en francés-, Feroz, ferocidad -en castellano-) decía mi amigo Diego Cordón, psiconalista argentino que ya se ha ido pero que sus
 enseñanzas persisten, "frèrocité" entre padres e hijos, infidelidad, engaño, traición, etc... etc.., todo lo que de ello se desprende, todo lo que del incumplimiento a la ley del incesto hace imposible que la ley del deseo acceda al orden simbólico.  
 ....... 

de ustedes y, a seguir...
Margarita MOSQUERA